El domingo amaneció con un sol estupendo y una temperatura que invitaba a salir a la calle, así que al despertar Lucía, y después de desayunar fuerte para tener energías, cogimos el casco nuevo, la bicicleta y al viejo cauce del rio Turía, a dar un gran paseo.
Al pasar próximos al Gulliver, se me ocurrió que podríamos entrar y pasar un rato divertido tirándonos por los toboganes, así que para allí que fuimos.
Mamá nos esperó bajo con la bici y grabando un poco de vídeo (pronto en youtube), mientras que papá y Lucía subían y se tiraban, uno a uno por todos los toboganes de Gulliver. Pronto descubrimos la bota de Gulliver, y para qué queríamos más si en ese se podía tirar sola Lucía…
En uno de los toboganes nos encontramos con Miguel Ángel, Luci, Pablo y Laura. Laura, unos años mayor que Lucía le dió la mano y la acompañó varias veces para tirarse desde la bota que tanto le gustó.
A las 14:00h, hora de comer, hubo que salir del Parque un tanto a regañadientes…
Volveremos pronto.




