
HP Officejet Pro L7500 series
Desde varias organizaciones ecologistas se nos invita a colaborar con el reciclado de elementos electrónicos, a no caer en la sociedad de consumo, pero…
Hace un par de años, compramos una maravillosa impresora multifunción HP OfficePro L7580 en una gran superficie, a un precio inferior a los 150 euros. Teniendo en cuenta que puede actuar como impresora, fax, fotocopiadora y escaner y además dispone de una tarjeta de red, me pareció una buena compra, y un precio interesante, aun tratándose de una impresora a color de inyección de tinta.
Recientemente, y tras agotarse algún cartucho, y seguramente secarse algún otro por falta de uso he tratado de ponerla de nuevo en marcha, así que a comprar consumibles para revivirla.
Consulto la página de hp, y oh!!! sorpresa!!!, sustituir los 4 cartuchos de tinta y los 2 cabezales de impresión, oficialmente cuestan la módica cantidad de 172 euros, distribuidos tal que así:
(Se ha tomado el precio de los cartuchos de carga normal, que supuetamente son los que vienen de serie en la impresora.)
- 59 euros cabezal magenta/cian,
- 59 euros cabezal amarillo/negro,
- 18 euros cartucho de color cyan,
- 18 euros cartucho de color magenta,
- 18 euros cartucho de color amarillo,
- 23 euros cartucho de negro.
Entonces, ¿Cuanto cuesta el resto de la máquina? ¿Cuanto vale la carcasa? ¿Cuanto vale la electrónica? ¿Cuanto vale la mecánica? y ya no digamos ¿Cuanto cuesta la mano de obra de montaje? ¿Cuanto cuesta la amortización de los moldes? ¿Cuanto cuesta la amortización de la maquinaria del proceso de fabricación? ¿Cuanto cuesta la amortización de los gastos de I+D? ¿Cuanto cuestan los embalajes, cds con drivers, manuales impresos, etc? ¿Cuanto cuesta la distribución? e incluso ¿Cuanto cuesta la acción promocional del comercio que vende el producto? y por último ¿Cual es el margen del resultado comercial del producto?
En este caso, todo esto tiene un valor negativo (150 euros precio – 172 euros los consumibles: -22 euros).
El producto actualizado, el modelo L7590 que apenas difiere del anterior, tanto estéticamente, como en funciones, y que utiliza los mismos consumibles, lo he encontrado a un precio de 179 euros, con lo que estos cálculos tiene prácticamente la misma valía.
Evidentemente, para la solución a todas estas dudas planteadas hay que invertir el orden en el que realizar las preguntas. Es este caso, probablemente la máquina y el resto de gastos, son los que estamos pagando cuando pasamos por la caja del comercio. El consumible puede que sea un regalo, o esté valorado a su precio REAL de coste (apuesto por esto último), sin embargo, es el coste de los consumibles el que reportará el beneficio que no se obtiene con la comercialización de la máquina.
No es una noticia nueva, el que la mayoría de las empresas que fabrican electrónica de consumo, no son demasiado respetuosos con el medio ambiente (materiales utilizados para la fabricación, reciclaje de los residuos, etc.), pero se abusa de tal forma con el precio de los consumibles, que ante el menor problema, es más sencillo sustituir la máquina defectuosa por una nueva que tratar de comprar piezas que generan dudas sobre la resolución real del problema.
Desde aquí, comienzo mi particular cruzada solicitando un precio justo tanto de productos como de consumibles. No empecemos a sustituir tan alegremente nuestros viejos equipos.



